
Al final de la década de los treinta y principio de los cuarenta del siglo XIX, Heinrich Essig, cabildo de Leonberg cerca de Stuttgart, llevó a cabo el cruce de una perra Terranova de color blanco y negro, con un perro San Bernardo llamado "Barry" procedente del hospicio del puerto de montaña del Gran San Bernardo. Posteriormente se agregó un perro de montaña de los Pireneos. Como resultado se obtuvieron grandes perros con pelo predominantemente largo y blanco.
El objetivo de Essig era obtener un perro parecido al león : el león es el animal del escudo de la ciudad de Leonberg.
Cumpliendo con los propósitos de utilización originales, el Leonberger es un perro grande, fuerte, musculoso y a la vez elegante. Se caracteriza por su estructura corporal armónica y seguridad en si mismo. Es un perro consciente de su propio valor tiene un temperamento muy vivo. El macho es especialmente poderoso y robusto.
Como perro de familia, el Leonberger se adapta a las condiciones modernas de vida y resulta ser un compañero agradable que puede ser llevado a cualquier lugar sin causar problemas. Además, es muy amistoso con los niños y no es tímido ni agresivo. Como perro de compañía es un compañero agradable, obediente e intrépido en todas las situaciones que se presenten.