
Originalmente se creía que los chihuahuas eran descendientes de una antigua, similar pero un tanto más grande raza asociada con la realeza en la civilización azteca conocida como Techichi. De cualquier manera, debido a la falta de restos arqueológicos ahora se cree que los chihuahuas fueron traídos a México por conquistadores españoles. La teoría más reciente sostiene que mercaderes españoles llevaron perros chihuahua a España mediante sus rutas de comercio con China y de ahí a México. La práctica documentada de reducir de tamaño tanto plantas como animales en China es la base de la teoría que dice que los chihuahuas se originaron ahí.
Los chihuahuas fueron llevados a Estados Unidos por visitantes norteamericanos en México.
Los Chihuahuas son preciados por su devoción y personalidad. Su estado alerta, inteligencia y tamaño los hacen adaptables a una variedad de ambientes, incluyendo la ciudad y pequeños departamentos, y usualmente viven quince años o más. Si bien frecuentemente se considera a los Chihuahuas como débiles y frágiles, el entrenamiento correcto y la socialización pueden resultar en un animal de compañía excelente.
Los Chihuahuas no son buenos como mascotas de niños pequeños debido a su tamaño y fragilidad física. De cualquier manera, muchos Chihuahuas centran su devoción en una persona, poniéndose demasiado celosos de las relaciones humanas de esa persona. Sin embargo, esto puede ser mitigado mediante la socialización.