
El Carlino es un perro originario del Lejano Oriente que fue traído por unos navegantes holandeses en el siglo XVI. Guillermo de Orange debe su vida a un perro Carlino, ya que éste le avisó con su ladrido de un ataque de los españoles. Este perro llegó a Inglaterra y hasta el siglo aXX se encontraba en todas las cortes aristocráticas europeas. Su nombre "Pug" viene del inglés "Pugnose", que significa "nariz chata".
Es un excelente animal de compañía debido a su carácter alegre y amistoso. Debido a su pereza es ideal para las personas que no hagan mucho deporte ni tengan muchas ganas de moverse.
Fiel, sensible y cariñoso el Carlino es un compañero adicto a su amo, fiel y valiente. Es inteligente, atento y fácil de educar. Nunca es agresivo, siempre está de buen humor y es un fuerte compañero de juegos para los niños. Muy apegado a su amo y extremadamente reservado con los extraños.