Debemos ser conscientes que la correcta elección de plantas acuáticas, su debida aclimatación y ubicación en el acuario son factores tan importantes como la selección de los sistemas de filtrado y de iluminación más adecuados a nuestros propósitos. Es más: una plantación saludable, junto a la beneficiosa acción de las bacterias nitrificantes, puede asumir perfectamente los problemas que puedan surgir en el agua y llegar a corregirlos de tal forma que haga innecesaria la acción de un filtro en muchos casos. (De hecho, todos mis acuarios de agua dulce funcionan a la perfección sin necesidad de este tipo de aparatos, a los que veo costosos y ruidosos y, sobre todo, perjudiciales en muchas ocasiones para nuestras plantas. Prefiero, al estilo del Acuario Americano, realizar cambios de agua más constantes y profusos, siempre y cuando se hagan necesarios.)
Una adecuada disposición de plantas sanas, además de enriquecer estéticamente nuestro pequeño pedazo de río, será la base biológica que hará de nuestros peces los más saludables y, por ende, bellos de todos.
Y, ¿por qué? Pues, simplemente, por lo que os resumo a continuación en un gráfico que representa el Ciclo del Nitrógeno *:

El elemento más importante que puede encontrarse en diferentes combinaciones químicas y conformando moléculas orgánicas dada su versatilidad, es el que todos conocemos bajo el nombre de Nitrógeno. Sus formas más conocidas, las mismas en que se presenta en el agua, son: el Amoníaco (NH3), el Amonio (NH4, forma iónica de carácter básico), el Nitrito (NO2) y el Nitrato (NO3, forma iónica de carácter ácido).
Desde luego los índices de NH3 (amoníaco) y NH4+ (amonio) dependen directamente del PH (Potencial de Hidrogeniones - indica si el agua es ácida (<7), básica o alcalina (>7) o neutra (=7). ) y la Temperatura. Pero también hay que tener en cuenta que el PH depende del KH (indica la alcalinidad o la capacidad tampón -"Buffer"- y es la propiedad que tiene el agua para mantener estable el PH cuando se añaden ácidos o bases) y del GH (indica la dureza general que son las concentraciones disueltas de iones de magnesio y calcio - aguas duras o blandas), y viceversa, como parece claro. Se debe tener en cuenta que en el Ciclo del Nitrógeno la química del agua interactúa toda entre sí.
Por ello, el NH3 se transformará en NH4+ y viceversa según varíe el PH y la temperatura. Las concentraciones de los mismos también cambiará según varíen esos factores. Pero el amoníaco es muy tóxico y peligroso mientras que el Amonio es totalmente inofensivo. A mayor temperatura y PH, también más Nitrógeno se hallará en el estado tóxico de Amoníaco.
Estas explicaciones, que en un principio pudieran parecer complejas, serán comprendidas perfectamente con el uso periódico de los diferentes "Kits" que a los efectos pueden ser adquiridos en las tiendas especializadas del ramo. Es aconsejable, sobre todo para los neófitos, la comprobación de todos los parámetros comentados mediante la aplicación de esos tests por lo menos una vez a la semana o en el momento en que se advierta cualquier problema.
Pero, para los más avezados en la materia, me gustaría incluir este otro gráfico, de mayor complejidad que el anterior:

Además, las plantas nos proporcionarán todo el oxígeno necesario para la supervivencia de nuestras mascotas a través del proceso denominado Fotosíntesis (descomposición del CO2 en ácido carbónico y oxígeno), siempre y cuando nos atengamos a la correcta proporción de peces - plantas - volumen del acuario, que podríamos establecer en 1 cm de pez por cada litro de agua para acuarios medianos y grandes (300 a 600 litros de capacidad) y en 2 cm / litro, para acuarios de menor volumen. También entra en consideración el hecho clave de alimentar lo justo y necesario (dos veces al día y la cantidad que puedan devorar los habitantes del acuario en menos de dos minutos) así como utilizar alimentos poco contaminantes siempre que sea posible.
Para finalizar esta introducción, me gustaría recordar que no sólo las especies animales de acuario necesitan de unas medidas exactas para los parámetros químicos básicos al objeto de conseguir un desarrollo normal; también las plantas han adaptado su organismo a unas condiciones determinadas en su lugar de origen. Si los citados parámetros no son reproducidos en el acuario y controlados periódicamente (una vez por semana o cuando se den anomalías, como ya he dicho anteriormente), animales y plantas enfermarán irremediablemente pudiendo llegar a morir.
Por ello, si vuestros acuarios poseen unos parámetros de PH, GH y KH determinados, sólo podréis introducir plantas y animales que puedan sobrevivir bajo esas medidas concretas. Es del todo obligatorio, por tanto, planificar bien el acuario desde un principio; tener muy claro qué especies de peces quiero y puedo mantener en virtud, sobre todo, de la capacidad de la urna. Además, repito, también deberéis tener en cuenta otros factores importantes como la iluminación, la temperatura y el nivel de contaminación, así como la compatibilidad entre especies y el crecimiento de cada una de ellas.
Mas, para llegar a este estado de cosas, se hace necesario dar los pasos correctos que, en mi modesta opinión, serían los siguientes:
Ante todo, repito, lo que debemos plantearnos es qué tipo de acuario deseamos montar y mantener. Es esencial tener claro este punto pues de ello dependerá todo lo que venga después, bueno o malo.
Así, en el caso que, por ejemplo, decidamos crear un habitáculo adecuado para Discus, tenemos que considerar las altas temperaturas que estos animales requieren entre otros requisitos. Para muchos Cíclidos africanos, el agua necesitará de unas sales especiales, y ellos un PH que puede llegar en casos a 8 - 8'5, es esencial para su supervivencia. Otros, como el Pez Globo (mal llamado:) de Agua Dulce, demandarán aguas salobres. Está claro que las condiciones extremas del agua para algunos animales, sus distintos hábitos alimenticios, sus necesidades para el apareamiento y reproducción, así como su tamaño y espacio hábil para la natación, determinarán con exactitud las especies de plantas a las que podemos recurrir.
Desgraciadamente, no existe ninguna guía completa de todas las plantas acuáticas disponibles en el mercado y, mucho menos, que además nos permita buscarlas por características. Simplemente tendremos que consultar una a una hasta dar con las que hipotéticamente podrían adaptarse sin complicaciones a lo que deseamos montar. (No obstante, en el Atlas de Dr.Pez podéis encontrar ya un gran número de ellas.)
Pero, ¡ojo!: nunca sabremos realmente cuáles van a funcionar en nuestro tanque hasta que no las mantengamos durante una temporada. De hecho, lo aconsejable es comprar una sola de cada especie elegida y cuidarlas en el acuario durante un par de semanas solas, sin peces. Algunas se habrán estropeado al cabo de este período de tiempo y habrán de ser retiradas. Pero otras, sin embargo, lo conseguirán. Entonces se tratará de adquirir más ejemplares de estas especies supervivientes para lograr un ciclo biológico adecuado a los peces que llegarán en el futuro.
Como todos sabemos, es imposible que ningún ser vivo, independientemente del medio en que se desenvuelva, pueda desarrollarse y sobrevivir sin unas condiciones ambientales concretas a las que su organismo se ha ido adaptando durante millones y millones de años de evolución. Esta regla inmutable es básica a la hora de tratar de mantener una población de plantas y animales en el acuario. Por tanto, antes de introducir nada en el acuario, deberemos preparar "su" agua para que un futuro pueda acoger con seguridad todos los seres vivos con que hayamos decidido poblarlo.
Así pues, lo primero es elegir el tamaño y tipo de acuario en virtud de los peces que queramos mantener. Yo propondría comenzar siempre por un acuario no inferior a los 200 litros de capacidad dado que cuanta más agua pueda albergar un recipiente, menos problemas tendremos. Además, también animaría a optar por especies pequeñas de peces, como los Neones, Borrachitos, Guppy, Platy, etc., y en pequeñas cantidades.