
La gran mayoría de los visitantes que recibe el Aquarium Finisterrae y que contemplan la vida marina no llegan a tomar conciencia de las dificultades que implica mantener estos animales en cautividad. Es el caso del caballito de mar, al que el Aquarium no cuenta entre sus huéspedes, y del que las aguas gallegas albergan dos especies, el Hippocampus hippocampus (o común) y el Hippocampus guttulatus (o de morro largo).
Para remediarlo, desde hace año y medio el museo coruñés participa en un experimento coordinado por el Instituto de Investigación Mariñas y financiado por el Plan de I+D+i del Ministerio de Educación y Ciencia: el Proxecto Hippocampus, que trata de criar caballitos de mar en cautividad para recuperar las poblaciones salvajes en peligro, y en el que también participan investigadores de la Universidad de Santiago y de Las Palmas de Gran Canaria. "El Aquarium cuenta con recursos y personal -buzos, sobre todo- que nosotros no tenemos y que nos es útil sobre todo a la hora de investigar al caballito de mar en su hábitat", explica el doctor Miguel Planas, del IIM, que coordina el proyecto.
En Sada > El hábitat en cuestión es el de la Ría de Ares, en Sada, a donde los hombres-rana del Aquarium acuden regularmente a marcar ejemplares de la colonia que allí habita. "Nos permite conocer muchas cosas sobre como se aparean y mantienen las parejas y mantener así la diversidad genética", explica Planas. Los hábitos reproductivos del caballito -es el único animal en la que los machos dan a luz- siempre han sido lo más sobresaliente de esta especie, de la que por lo demás, se sabe muy poco. El otro dato es que se aparean de por vida y que, Planas, con la fría luz de la ciencia, se encarga de desmentir. "En cautiverio hemos descubierto que no siempre es así", asegura.
Para que el animal se reproduzca -ya sea o no con la misma pareja- son necesarias unas condiciones especiales que debe aportar la acuariofilia. "El acuario tiene que ser excepcionalmente alto, porque durante el cortejo van subiendo desde el fondo. Además, el agua tiene que ser muy limpia", comenta el experto. De ahí que el contacto del Proxecto Hippocampus en el Aquarium Finisterrae sea Antonio Vilar, un experto en ese campo.
"Parte de nuestro trabajo sobre la cría del hipocampo se basa en un modelo experimental que se desarrolló en A Coruña, que también nos entregó algunos de los primeros ejemplares para la reproducción", comenta Planas. Habrá que esperar a que la investigación de sus frutos para que las instalaciones de la Casa de los Peces puedan volver a albergar a estos animales, populares entre niños y mayores.