NEZAHUALCOYÓTL, Méx.- El Muñeco estuvo más de 10 años a su lado y cuando éste murió, Rodrigo Hernández, su amo, le lloró como a un ser querido.
Era un perro raza San Bernardo de más de 70 kilos de peso; un día salió corriendo de casa de su dueño en la colonia Ampliación Vicente Villada y un camión repartidor de gas lo atropelló.
Rodrigo y unos amigos cargaron el cuerpo de su mascota hasta su domicilio. Pensó que su amigo desde que tenía 10 años de edad, merecía un final digno y propuso a su mamá que lo enterraran en el panteón municipal de Nezahualcóyotl; ella le dijo que no lo permitirían las autoridades. Así fue.
Contra su voluntad, Rodrigo envolvió el cadáver del Muñeco y lo entregó al camión recolector de basura del ayuntamiento.
El tiradero Neza III, ubicado en el Bordo de Xochiaca, fue el destino final del San Bernardo de Rodrigo.
Sólo en Ecatepec, el municipio más poblado del país, se sacrifican 2 mil 400 perros al mes; sus cuerpos van al tiradero de Chiconautla y, según el titular del centro antirrábico municipal, José Luis Trejo Cesáreo, no representan peligro alguno porque son cubiertos con cal, tierra y una membrana, como recomiendan autoridades sanitarias.
En Nezahualcóyotl, la segunda localidad con mayor número de habitantes del estado de México, cada mes son sacrificados con descargas eléctricas casi 600 canes y los restos son trasladados al tiradero Neza III donde son enterrados, indicó Salvador Torres Prieto, titular del departamento de Zoonosis local, quien estimó que ahí hay 110 mil perros; de ellos, 8 mil son callejeros.
En Chimalhuacán, 120 animales mueren cada 30 días a través de anestesia o descargas eléctricas, sus cuerpos son enterrados en el tiradero municipal Tlatelxochitenco y, según el departamento de Zoonosis local, ese proceso es supervisado por la Jurisdicción Sanitaria de Texcoco.
Hasta hace un año operaba en Naucalpan un incinerador donde eran cremados los perros y gatos capturados en las calles, pero dejó de funcionar para ser rehabilitado y se espera que en marzo de 2007, con tecnología de punta, opere de nuevo.
En ese municipio se sacrifican cada mes cerca de 240 animales y los restos, ahora, son enviados a una fosa especial del relleno sanitario naucalpense.
Toluca, Huixquilucan y Metepec son de los pocos municipios en el país y en la entidad que cuentan con incineradores para cremar a perros y gatos callejeros.
Mara Patricia Montero expuso que debido a problemas financieros que enfrentan los gobiernos locales no pueden adquirir un horno o crematorio y, si cuentan con él, no le pueden dar el mantenimiento adecuado.
El crecimiento de la población canina en el país es un problema que ha rebasado a las autoridades, pues se estima que existen más de 17 millones de perros, sobre todo callejeros, y si en breve no se redoblan esfuerzos -en especial, la esterilización- se calcula que en tres años más la población perruna se incrementará a 20 millones de individuos, dijo la Secretaría de Salud federal.
El director del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades, Óscar Julio Velásquez Monroy, dijo que al año se registran 150 mil agresiones de perros a humanos, lo que constituye un problema de salud. Sostuvo que a pesar del alto índice de agresiones de canes a personas, en el país sólo hay registrados dos casos de rabia humana en el último año.
El funcionario explicó que en la actualidad el país mantiene un nivel bajo en rabia canina con 125 casos en el último año; de ellos 100 se registraron en el estado de México y otros 55 se dieron en Ecatepec.
Según datos del Instituto de Salud mexiquense, en la entidad existen 3.5 millones de perros, un can por cada cinco habitantes es la proporción estimada.
Sin embargo, Mara Patricia Montero, presidenta del Comité Pro Animal, manifestó que ni en el país ni en el estado de México se sabe con certeza cuántos perros existen pues nunca se ha realizado un censo.
"Se basan en las vacunas antirrábicas que se aplican en la campañas, pero eso no revela en realidad el número de animales que hay", puntualizó.
Para disminuir la sobrepoblación canina, planteó, es legislar en la materia, pues no hay control alguno en la crianza y venta de perros ni existen mecanismos legales para obligar a las personas a que cuiden bien a sus mascotas.
En el país operan 114 centros antirrábicos y en el estado de México, 17; de esta cifra, 10 se encuentran en la Zona Metropolitana del Valle de México.
Autoridades federales y de Ecatepec pretenden aplicar un plan piloto para colocar un chip a los perros del municipio y así se cuente con un registro del animal y se responsabilice a su dueño.
José Luis Trejo Cesáreo, titular del antirrábico ecatepequense, señaló que el costo del chip de tecnología francesa sería de 20 dólares (poco más de 200 pesos) y el ayuntamiento se convertiría en el primero del país que usaría el dispositivo.
En Ixtapaluca, donde el número de perros ha crecido de manera considerable en los últimos años por la construcción de unidades habitacionales, iniciará en breve un programa para "tatuar" a los canes y fomentar responsabilidades a sus dueños.