
Reportaje especial EFE — Es agradable ver cómo con pequeños cuidados y una atmósfera adecuada una planta puede crecer dentro de casa o en el pequeño alfeizar de la ventana.
Hojas se distintos tamaños y el verde como nota dominante acompañan a colores tan variados como el violeta, el blanco, toda una amplia gama de fucsias, amarillo chillón o rojos.
La luz es una clave en el cultivo muy especialmente de las plantas de interior siempre condicionadas por la iluminación que traspasa a través de las persianas y cortinas y a su vez de la luz que se mantiene durante el día.
Las plantas necesitan la luz para poder realizar la fotosíntesis, unas necesitan mayor intensidad que otra, pero si no la perciben de ningún tipo, no pueden fabricar su propio alimento, los azúcares e (hidratos de carbono) que consumen todas sus células.
Saber que está cometiendo un error en la colocación de su planta es sencillo, la planta se comunica a través de sus hojas, su color manifiesta el tono vital dependiendo de las necesidades que tenga de agua o luz.
La escasez de luz puede provocar entre otras cosas: un aspecto pálido y débil; las hojas comienzan a caerse, hasta quedar pocas o ninguna y en general la planta va cayendo en un debilitamiento general hasta morir si la atención y cuidados diversos no logran atajar el estado. Las plantas se pueden aclimatar adaptándose a un ambiente distinto del suyo, pero no pueden adaptarse a un ambiente de aire enrarecido o escaso, por lo tanto se podría argumentar que no hay plantas de interior propiamente dichas porque todas ellas necesitan de aire fresco y de la cercanía de un soplo de vida exterior.
Existen algunas variedades que durante su reposo vegetativo pueden permanecer varios meses seguidos dentro de una habitación.
A pesar de su belleza la atención a las plantas no siempre es constante y disciplinada.
De ahí que sea necesario utilizar la tecnología a nuestro alcance que nos permita darles los cuidados que necesitan sin tener que invertir mucho tiempo en proporcionarles los aportes vitamínicos y agua suficientes para un desarrollo natural.
Otras de las posibilidades que redundan en el deseo de tener plantas en casa y ocuparse poco de ellas es tener la precaución de elegir especies que requieran poco agua, aguanten periodos de sequía y que mantengan a lo largo del año una floración escalonada y que no requieran una poda sistemática. El naranjo de México, la flor de agapanto, los cactus, potos, las resistentes cintas o la rosa banksiae son algunas de ellas.
Las plantas son como las pequeñas mascotas, necesitan mimos y cuidados pero, a diferencia de nuestros animales de compañía, no viajamos con ellas. Precisamente, por esta razón, los Laboratorios Diet Esthetic, a través de su centro de investigación y desarrollo, después tres años de trabajo de los especialistas y una inversión de 350.000 euros ha desarrollado un producto que consigue que las plantas se mantengan con el agua necesaria en perfecto estado durante 30 días.
Esta novedad en el mercado de la jardinería ha obtenido ya un premio al Mejor Producto en la Feria PLMA (Private Label) de Ámsterdam (Holanda), la más importante del sector.
Manuel Mata, consejero delegado de esta empresa, señala que el tarro de Happy Plants “es natural, inocuo y biodegradable. Si un niño lo cogiera, lo chupara e incluso se tragase su contenido no sufriría percance alguno”.