Ardilla listada |
Este es el grupo de los roedores. Entre estos animalitos los hay muy agradables, como las traviesas ardillas, los laboriosos castores y las muy bonitas y gratas tocar chinchillas. Y hay otros no tan simpáticos y de excesivo perjuicio, los ratones y las ratas en la lista de los menos agradables.
Las ardillas listadas presentan dos periodos de celo, a principios de primavera y a mediados de verano. Suelen tener únicamente una camada por año, aunque algunas hembras vuelven a criar si quedaron gestantes a principios de primavera y se les retiran pronto las crías. La madurez sexual se alcanza entre los 8 y los 14 meses, y pueden criar hasta el momento de su muerte. Los ciclos duran 17 días, con una duración del celo de tres días, de los cuales el central es el más apropiado para la cubrición. La gestación dura entre 28 y 35 días, y el número de crías por parto es de 4 a 6, pudiéndose llegar hasta 8. Las crías nacen sin pelo y ciegas. Abren los ojos a los 14 días, y a los 30 - 38 salen del nido. Son destetadas unos diez días después de abandonar el nido.
La dieta de las ardillas listadas en la naturaleza se basa en los frutos y semillas que pueden encontrar en su medio ambiente. En cautividad debemos de tratar de proporcionar este tipo de alimentos. La dieta tiene que estar afianzada en un componente principal que es el pienso granulado.La mejor opción pues es recurrir a piensos formulados para ratas, ratones y hámsters. Pero una dieta exclusivamente a base de este tipo de alimento mantendrá bien alimentados a los animales, pero los aburrirá. Por eso es recomendable mezclar el pienso con otros alimentos para hacer la dieta más variada. Lo más habitual es usar semillas. La avena descascarillada suele ser bien aceptada por las ardillas, al igual que los copos de maíz. El trigo sin embargo, aunque es un buen alimento, no suele gustarles demasiado. También son de su agrado los frutos secos, que son especialmente útiles como soporte durante las épocas más rigurosas para aquellos animales que se alojan en el exterior, y también como golosinas. Las pipas de girasol sin sal, así como los cacahuetes, son un alimento delicioso para nuestras ardillas. No obstante su elevado contenido en grasa hace que se deban suministrar con mucha moderación. También se les pueden dar frutos secos como avellanas, nueces, almendras, bellotas,... Las cáscaras de estos son muchas veces demasiado duras para que una ardilla las abra, en especial los ejemplares jóvenes. Esto puede solventarse dándoselos pelados, con la cáscara rota o haciendo un pequeño agujero en esta. En el comercio existen mezclas ya preparadas de pienso con distintos tipos de semillas. Hay que prestar especial atención a las semillas oleaginosas con las que alimentamos a nuestras ardillas, puesto que por su contenido en grasa se enrancian con facilidad, generándose productos perjudiciales para la salud. También hay que suministrarles cierta cantidad de frutas y verduras como pueden ser la zanahoria, coliflor, achicoria, manzana, peras, moras, melocotones, ciruelas...
Hay que tener la precaución de retirar el hueso a las frutas que lo tengan, puesto que la semilla contiene ácido cianídrico que puede resultar peligroso para nuestra mascota. Es recomendable distribuir el alimento dos veces al día, pronto por la mañana y una o dos horas antes del atardecer. Hay que tener cuidado y suministrar la cantidad justa de comida, puesto que estos animales almacenan el alimento que se les da en demasía.
Las ardillas son animales poco exigentes en lo que a cuidados se refiere. Se les ha de dar la posibilidad de desgastar sus incisivos royendo (ramas, tubos de cartón del papel higiénico, nueces, galletas para perros...). No les gusta que se las coja, y los animales que no hayan tenido trato con los humanos desde sus primeros días ni siquiera lo permitirán. Se puede decir que son de mordisco rápido, a diferencia de otros roedores no dudarán en mordernos si las importunamos. Por eso, cuando queramos una ardilla como mascota es preferible comprar un animal joven, entre 8 y 16 semanas. Los animales mayores raramente se adaptan a la manipulación por parte de los humanos. Lo ideal es adquirirlas provenientes de criadores que practiquen la cría a mano. Para el refugio hay que proporcionar a las ardillas un material de relleno. Como en el caso de otros roedores el heno es una buena opción. Hay que cambiar el material del nido periódicamente, y sustituir los alimentos almacenados que pueden estropearse por el paso del tiempo. Hay que retirar los alimentos sobrantes y limpiar el comedero a diario. El bebedero se vaciará y desinfectará al menos una vez a la semana. El agua debe reponerse a diario.