Es importante, al adquirirla, responsabilizarse de las condiciones que se le proporcionarán para su bienestar, conocer sobre su alimentación y de más cuidados básicos según la elección. El padre de familia podría preocuparse de que esta pueda representar algún riesgo para la salud de los niños, sobre todo en chicos entre 5 y 10 años.
Una animal exótico debe siempre comprarse en una tienda de mascotas y no obtenerlo de vida silvestre, ya que podría transmitir infecciones bacteriales, micóticas y virales; asimismo, de infestaciones parasitarias. También hay que conocer si hay predisposición a morder o inyectar veneno. Tenga presente que, por lo general, algunos de estos animales no podrán relacionarse muy directamente con sus propietarios. Los adultos deberán asesorarse sobre todos los cuidados especiales que necesitarán.
Los peces representan una excelente opción: es relajante verlos en su diversidad de colores, algunos pueden estar en compañía y otros no. Con una alimentación balanceada, higiene y una pecera en buenas condiciones, son una excelente compañía.
Si va a elegir reptiles, anfibios, roedores o arácnidos, necesitará construirse o comprarse un terrario (ecosistema en miniatura); los más recomendables son los de vidrio con recubrimiento de alambre. Deberá acondicionar este ecosistema según la especie.
Al tener un reptil trepador, como la iguana verde, necesitará ramas torcidas, orquídeas, acceso a luz solar moderada, agua y alimento especial. Es interesante verlas esconderse cuando descansan. Viven entre 18 y 25 años. Otros trepadores o arborícolas por excelencia son el camaleón, el dragón barbudo y los gekos. Los camaleones son de vista aguda y visión panorámica, dependen de insectos vivos para su alimentación y no les gusta vivir en compañía, son territoriales. Los dragones barbudos pueden adaptarse a una alimentación variada, como flores, hojas, frutas e insectos. Son dóciles y pasivos.
Los gekos son tranquilos, confían en su camuflaje, aunque se asustan si se les acerca de manera sorpresiva. Los reptiles de superficie, como el pitón real, son tranquilos y pacíficos. Se necesita una capa de arena y piedras ásperas para disfrutar verlas esconderse. Nunca coloque tortugas con otros reptiles o con anfibios, ya que deben antes ser desparasitados.
La rana verde necesita ramas, corteza y raíces con superficie áspera y su terrario debe de ser húmedo. Los roedores como el hámster son especies de actividad nocturna (duermen durante el día), es recomendable en su terrario una superficie o cama de residuos de madera para absorber la orina.
La tarántula mexicana de patas coloradas es tranquila y pacífica, se alimentan una vez por semana con grillos vivos. Los escorpiones, como el imperial, son pacíficos y su veneno es inofensivo para los seres humanos.
Es importante reiterar que la mayoría de estas deberán ser manipuladas y cuidadas por adultos; los niños se limitarán a observarlos y contemplar en ellos su fascinante naturaleza.