Mascotas 100% preparadas para el invierno
El frío, la lluvia, la humedad y la mala calidad del aire, entre otros factores, ponen en riesgo la salud de todos en esta estación. Perros y gatos suelen ser los primeros afectados por las condiciones climáticas debido a su olfato más agudo. Para evitarles mayores complicaciones a nuestros amigos, la Dra. Francisca Astorga, médico veterinaria y docente de la Universidad Andrés Bello, entrega algunos consejos.
SANTIAGO.- Todos los mamíferos contamos con mecanismos fisiológicos de regulación térmica que nos permiten mantener un nivel óptimo para no dañar las funciones de nuestro organismo. Sin embargo, cuando el frío sobrepasa los límites, estos mecanismos se vuelven insuficientes para mantener la temperatura corporal, y es ahí cuando necesitamos resguardo y protección extra.
Las precauciones que se deben tener con las mascotas en invierno no son muy distintas a las que debemos aplicar en nosotros mismos. Como advierte la Dra. Francisca Astorga, médico veterinaria y docente de la Universidad Andrés Bello, “es fundamental que lleguen a esta estación con sus vacunas al día, desparasitados y en buena condición corporal. Sólo así podrán afrontar eficientemente las inclemencias del tiempo”.
Factores de riesgo
Hay perros y gatos acostumbrados a vivir dentro de las casas, y otros a vivir fuera. El estilo de vida determina en gran medida su nivel de adaptación a las condiciones climáticas.
Y si bien el frío puede afectar la salud de animales sanos, los más expuestos son los de más edad -cuyo sistema inmune está debilitado- y los más jóvenes -que aún no completan su programa de vacunaciones-, afirma la académica de la UNAB.
Razas como Samoyedo, San Bernardo o Akita están naturalmente preparadas para el frío, e incluso la nieve. Por el contrario, las de pelo corto, como Dachshund o Fox Terrier requieren protección extra. Las razas braquicéfalas -o perros “ñatos” y de pelaje corto como el Pug o el Bulldog francés- tienen genéticamente modificada la anatomía del sistema respiratorio superior y son más susceptibles a las enfermedades respiratorias.
Sugerencias
Según explica la Dra. Astorga, mantener la temperatura es un esfuerzo metabólico. Por eso, en invierno nuestros requerimientos nutricionales aumentan. Lo mismo sucede con las mascotas, por lo que es necesario proporcionarles una dieta balanceada, basada en alimentos de buena calidad en formato pellet, disponibles en tiendas especializadas. Este tipo de alimento cubre todos los requerimientos nutricionales de perros y gatos, eliminando la necesidad de vitaminas adicionales. “Los pellets no se pueden calentar, funcionan a temperatura ambiente. En el caso del agua, procurar que no se congele durante la noche y agregar agua tibia si es necesario”.
Reducir la frecuencia de los paseos puede ser una buena medida, excepto en el caso de las mascotas que viven en departamentos y dependen de sus dueños para salir a caminar y hacer sus necesidades. “Si se mojan bajo la lluvia, hay que asegurarse de secarlos bien con una toalla o un secador. También es importante reducir al mínimo las posibilidades de contagio de alguna enfermedad, es decir, evitar juntar a nuestro perro o gato con otros animales que potencialmente puedan estar enfermos”.
Finalmente, la casa de nuestros amigos debe permanecer seca, para lo que se recomienda preferir los materiales aislantes y lavables. Las frazadas y mantas deben utilizarse siempre limpias y libres de humedad.
¿Cuándo acudir al médico veterinario?
Los animales que están expuestos a malas condiciones climáticas por períodos prolongados tienden a inmuno deprimirse, quedando más propensos a la acción de virus y bacterias como la traqueo bronquitis infecciosa o el distemper en perros.
En gatos, los episodios asmáticos experimentan un aumento asociado al frío y la contaminación, y se manifiestan con tos crónica y dificultad respiratoria. “Los gatos son particularmente poco expresivos son sus signos clínicos, por lo que hay que ser más observadores con ellos. Cuando un gato comienza a respirar con la boca abierta se considera como un signo clínico grave que requiere atención médica inmediata”, advierte la docente de la Universidad Andrés Bello.
Ante síntomas como secreción nasal y ocular, tos, dificultad respiratoria o cambios de ánimo bruscos, como falta de ganas de comer o jugar, la visita al médico veterinario es altamente recomendable.
Cuando hay presencia de enfermedades concomitantes, como diabetes, patologías cardíacas y renales, es más difícil para las mascotas regular su temperatura interna. Particularmente molesta en ésta época es la artritis, ya que con el frío aumentan los dolores articulares, impidiendo la libre movilidad. Si bien no se trata de una enfermedad mortal, puede deteriorar significativamente la calidad de vida. La recomendación es abrigarlos bien y consultar al médico veterinario para que evalúe el control del dolor si las molestias persisten.
El tratamiento de las enfermedades asociadas a esta época “dependerá de la etiología (estudio de sus causas), pero generalmente incluyen antibióticos específicos, nebulizaciones y evitar exponerse a bajas temperaturas”, concluye la académica de la UNAB.
de sus causas), pero generalmente incluyen antibióticos específicos, nebulizaciones y evitar exponerse a bajas temperaturas”, concluye la académica de la UNAB.
Escrito: julio 3, 2009 en la Sección Nota Diaria.
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