Todos los seres deben recibir educación para poder vivir en armonía y formar parte de un hogar. La convivencia no es sencilla así que debe educar a su mascota para que esta sepa cuál es su lugar en la familia.
Al adoptar un animalito, éste requerirá habituarse a su nuevo hogar y deberá aprender a respetar las normas de la casa. Recuerde que una mascota es una responsabilidad, como todo integrante joven de la familia, dependerá de usted en cuanto a su salud, alimentación, educación y entretenimiento.
En el caso de los cachorros, tome en cuenta que estos se harán y llegarán, dependiendo de la raza, a crecer. Su educación y comportamiento en el hogar dependerán de usted. Deberá entrenarlo para que sea "un buen chico" y logre integrarse adecuadamente a su nueva familia, la que integrará por un tiempo prolongado de aproximadamente quince años.
La educación es una parte importante, sin embargo también puede enseñarle algunos "trucos" basados en la confianza y obediencia. También puede desarrollar algunas particularidades de su mascota, la cuestión está en la constancia y dedicación.
De antemano, debe saber que su pequeña mascota será como un bebé engreído que querrá su atención y jugar con usted, exigirá compañía y mucho cariño. Desde el principio marque los límites. Cariño pero con respeto. Enséñele lo que está bien y no refuerce con risas sus travesuras, léase destrucción de cosas en la casa.
Los animalitos requieren ejercitarse de cierta forma para evitar el estrés, es decir, deberán tener momentos específicos para saltar, jugar, correr y sentir su naturaleza libre.
Sin embargo, la disciplina es indispensable. No debe permitir que su perrito corra por la sala o la cocina, no sólo por el daño que pueda hacer a sus muebles sino por el peligro que corre al estar descontrolado por la casa.
El secreto para la educación de su mascota está en enseñarle a comportarse, eso es adiestrar. No lo obligue a realizar lo que usted quiere, lo que debe hacer es convencerlo de actuar como usted quiere.
No se deje dominar por la belleza y ternura de su engreído, recuerde que en menos de lo que usted cree, ese tierno pequeñito crecerá y si no es "convencido" a tiempo, el que sufrirá las consecuencias es usted.
Muéstrese enérgico pero nunca le retire su cariño. Enséñele que significa la palabra NO y haga que esta detenga cualquier acción que su perrito esté realizando. Los sonidos fuertes ayudan a captar su atención. Sirve golpear un periódico con fuerza, sin embargo jamás deberá pegarle pues el miedo nunca lleva a la obediencia.
Una vez aprendida esta lección, deberá premiar su acción con alguna golosina especial para mascotas, consulte con su médico veterinario cual puede brindarle. Tenga cuidado con los dulces comerciales, pueden ser perjudiciales para la salud de su engreído.