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La mayoría de los padecimientos que se presentan en nuestras mascotas son casi siempre consecuencia de un descuido en su mantenimiento óptimo. Si fallamos en satisfacer sus necesidades de alojamiento, alimentación adecuada, temperatura, humedad, fotoperiodo, exposición al espectro UV, etc., tarde o temprano los efectos de esta deficiencia se dejarán sentir en su organismo.
En las serpientes, la enfermedad más común debida a algún problema ambiental, es la Estomatitis que consiste en la inflamación de los tejidos de la cavidad oral en respuesta a una infección bacteriana. Esta se da especialmente en los bóidos, que son más susceptibles ante temperaturas bajas o cambios bruscos en estas. Si la Estomatitis no se atiende oportunamente puede ser mortal, principalmente debido a que siempre se acompaña de infecciones secundarias.
En la cavidad bucal de las serpientes sanas existen de forma natural diversas colonias de bacterias que en condiciones normales no representan ningún peligro para ellas, debido a que su sistema inmunológico se encuentra en condiciones óptimas y las mantiene en equilibrio. Sin embargo, éste se puede romper debido al debilitamiento del sistema inmune provocado por situaciones de estrés para el animal como la manipulación excesiva o bajas temperaturas entre otras, permitiendo así a las bacterias encontrar un ambiente óptimo para reproducirse y al mismo tiempo abriendo las puertas a otras bacterias oportunistas que al combinarse con las primeras producen un efecto potencializado.
Síntomas
Si detectamos el padecimiento al primer síntoma, la curación suele ser muy rápida, bastará mejorar las condiciones ambientales y aumentar la temperatura al nivel alto del T.O.P. –Temperatura Óptima Preferida- (en los bóidos suele ser de 28º C a 30º C) y deberá permanecer así durante todo el periodo de recuperación. Asegúrate de conocer la T.O.P. correspondiente a la especie de serpiente que sufre el problema. No debemos olvidar mantener un buen nivel de humedad para evitar la deshidratación.
Una vez establecida la temperatura, procederemos a la limpieza de la cavidad oral usando una solución de yodo (Isodine bucofaríngeo) y agua en relación 1:10, es decir, una parte de yodo por 10 de agua hervida y fría. También es posible utilizar enjuague bucal como Listerine diluido en proporción 1:5. Sin embargo, lo mejor es el uso de clorhexidina y agua en solución 1:10; es posible conseguirla en presentación de jabón quirúrgico en farmacias veterinarias. Con esta mezcla se limpia la cavidad oral usando un hisopo de algodón, comenzando de adelante hacia atrás para evitar que el algodón se atore entre los dientes. Es necesario cambiar regularmente el hisopo. Durante este proceso se puede producir un sangrado leve, pero es normal debido a la debilidad e irritación de los tejidos; incluso en casos más avanzados es común la pérdida de dientes. Realizar este proceso una o dos veces por día.
Si la enfermedad se encuentra en las etapas avanzadas será necesario administrar también medicamentos inyectados como antibióticos y vitaminas que colaboren en la recuperación. Para ello se debe consultar a un veterinario especialista que señale los medicamentos, la dosis y la frecuencia de estos.
Durante la administración del tratamiento siempre será indispensable mantener una adecuada hidratación de la serpiente para evitar daños secundarios por los medicamentos.
La recomendación principal es la prevención. Vigila constantemente las temperaturas de los terrarios, mantén las condiciones favorables que requiere tu serpiente y evita a toda costa cualquier situación que le cause estrés.
* Director Técnico de Cuetzpalin.
veterinaria@cuetzpalin.com.mx