La Historia de Fuser
Un día nos preguntamos si existía un perro que parezca un lobo blanco, fue en ese momento que nos informamos y apreciamos fotos en la web de distintos ejemplares de la raza pastor blanco suizo. Quedamos anonadados y creímos que debíamos tener uno urgente. Desde ese instante deseamos tener un ejemplar de la raza. En esa etapa de nuestra vida todavía no vivíamos en casa y no podíamos concretar el sueño.
Cuando nos mudamos no deseábamos más que contar con un amiguito blanco. Por este deseo que era tan fuerte fuimos en busca de uno. Nos contactamos con el criadero White Friends en esta ciudad y ese mismo fin de semana visitamos el predio para conocer una camada que tenía un mes de vida. Ese día de mayo de 2009 conocimos a Marisa Godoy, una persona encantadora que sin reparos nos mostró los cachorros y nos dejó elegir al que queramos. Queríamos un macho de pelo largo, vimos a todos y de repente vimos a un hermoso cachorro que era el más gordito y pancho, era precioso.
Fue así que dijimos era ese el elegido y Marisa lo marcó. Cuando salíamos con todo el entusiasmo del criadero debíamos pensar un nombre con F, y fue en el camino a casa que dijimos FUSER. Esteban, seguidor del Che Guevara a quien en su juventud lo llamaban así lo planteó y no pensamos más, ese era el nombre. De allí en adelante no dejamos un solo fin de semana de visitarlo para ver su crecimiento hasta que llegó el día tan añorado de llevarlo a casa. En casa se mostró muy cómodo el primer día pero no resulto efectiva la decisión de que duerma en el lavadero. No podíamos lograr que este tranquilo a la noche y solo quería salir de allí. Pasadas un par de noches sin pegar un ojo tomamos el sillón y cortamos con él el paso al resto de la casa de manera que quede en el quincho y esa sea su área.
No podíamos creer que no llorara y allí creció feliz de estar cerca del alimento (siempre fue un chanchito jaja). A los cuatro meses pudo salir al patio y alguna que otra salida al criadero y de paseo. Ya dormía afuera. Era un deseo tan profundo de volver todos los días a casa para estar con él. Un compañero sin igual, llegábamos y nos acompañaba en todo lo que hiciéramos, siempre cerca, atento, protector, éramos todo para él, éramos su razón de existir. Aprendía trucos rapidísimo, ya sabía varios, era increíble! Sacamos fotos como nunca, tenemos miles de fotos!! Era tan lindo que todo momento era digno de ser registrado.
Pero como todos dicen lo bueno dura poco. Esa felicidad que nos daba Fuser, esa alegría de verlo todos los días de que este en todo lo que hagamos era tan soñada que nunca pensamos que se esfumaría tan repentinamente. Con tan sólo seis meses nuestro bebé mostró muy pocos síntomas de sentirse mal, un día presentó vómitos y decaimiento, pensamos que estaría mejor al día siguiente, lo seguimos con el veterinario y se veía como algo normal.
El 21 de octubre de 2009, día del cumpleaños de Sabrina, ella se levantó preocupada porque Fuser no había comido y tendría hambre, lo vió desde la habitación, Fuser tendía en el piso con sus hermosos ojitos abiertos. Ese momento espantoso de verlo así y correr hasta él con la mínima esperanza de que despierte es inolvidable. Sabrina le pedía que vuelva pero era inútil. Fue ese el fin de unos hermosos cuatro meses de Fuser en casa, del rey de la casa. Nuestro bebé se fue y la casa perdió todo sentido, volver del trabajo ya no era lindo, sino angustiante. Lágrimas no dejaban de correr por nuestros rostros y fue muy difícil aceptar su partida. Quien puede pensar que un bebé debe partir tan pronto, con que utilidad? Es en vano tanto sufrimiento. Pero como todo en la vida debe sobrellevarse y recordarlo con amor y alegría, la misma con la que lleno nuestras vidas.
Hoy vemos gente con sus perritos y solo el deseo es que los amen y traten como lo fieles y compañeros que son, se lo merecen! Ellos viven para nosotros y la devolución debe ser la misma o mayor. Fuser, sos el comienzo de un proyecto que mamá y papá llevarán a cabo en tu honor porque fuiste único y nadie podrá reemplazarte. Te amamos gordito hermoso!
Fuente: Sabrina y Esteban www.emmascota.com.ar
Escrito: junio 19, 2010 en la Sección Historias de Mascotas.
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