Historias de Mascotas

Un golfista sordo consigue que admitan a su perro como caddy

 
Fuente: http://www.diariosigno.com/noticia.php?ID=3875

 

El primer perro aceptado en un club de golf acompaña a un jugador sordo Un club de golf del condado de Surrey (Inglaterra) ha conseguido un prestigioso premio por aceptar a un nuevo miembro sordo y a su perro oyente acompañante. El golfista sordo John Mallindine propuso al Club de Golf Laleham para el Premio de Oro de Perros Oyentes para Personas Sordas debido a los esfuerzos realizados por darles a él y a su perro Kali una cálida bienvenida.

Perro cady

Los perros están normalmente prohibidos dentro de los campos de golf pero en Laleham estuvieron dispuestos desde el primer momento a admitir a John y a Kali: “Llevo jugando al golf 30 años pero he tenido que cambiar de club porque las colinas en el otro campo eran ya demasiado para mis rodillas. Antes de pedir hacerme socio de este club tuve que comprobar si me permitirían traer a mi perro de asistencia.

La verdad es que me han ayudado muy positiva y amablemente. ¡El otro día tardé 20 minutos en pedir un bocadillo porque todo el mundo quería acariciar a Kali!”.
La secretaria del Club de Golf Laleham declaró que se sienten “privilegiados de haber tenido la oportunidad de dar la bienvenida a un perro oyente como co-socio de este club. Esperamos que nuestra experiencia sirva de ejemplo a otros clubes”.

Los jueces de la organización de Perros Oyentes para Personas Sordas que evaluaron las propuestas para el premio de oro se sintieron impresionados por la disposición del club a tomar medidas para hacer sus instalaciones accesibles.

El director de la organización, Andy Cook, justifica la creación del Premio a la Simpatía hacia los Perros Oyentes en 2003 como una forma de “reconocer y promover la accesibilidad entre las ciudades y empresas de servicios en el Reino Unido”. Para evaluar las ciudades se tienen en cuenta los transportes, tiendas, restaurantes y hoteles – valorando su accesibilidad y actitud a la hora de permitir la entrada de las personas sordas acompañadas por sus perros de asistencia.

Estos perros son adiestrados para responder a sonidos específicos y alertar a sus dueños tocándoles con una pata y conduciéndoles hasta la fuente del sonido.
Para sonidos como alarmas de incendios los perros se tumban para indicar peligro.