
El ragdoll es una raza de gato característica por su docilidad extrema. Mutaciones naturales y cruzamientos selectivos forzados entre razas muy domésticas como la siamesa, la persa y la birmana han privado a este gato de cualquier instinto de defensa. Reacciona poco al peligro, se muestra dócil y tranquilo. Absolutamente incapaz de vivir fuera de casa, es muy afectuoso y muy dependiente.
Una particularidad del ragdoll consiste en el hecho de que cuando es tomado en brazos es capaz de aflojar completamente sus músculos y relajarse del todo, hasta volverse inerte y mullido como un muñeco. Esta característica explica el nombre de ragdoll, que significa literalmente "muñeca de trapo".
Otra limitación es su voz, que es debilísima, y raramente maúlla, hasta el punto de que es necesario vigilarlo para asegurarse de que no haya ningún problema.