
El sphynx, o gato esfinge, es una raza de gato cuya característica más llamativa es su ausencia de pelo, resultado de una mutación genética natural, vista por primera vez en Canadá, en 1966.
El origen del sphynx es poco conocido, pero por la semejanza morfológica hace pensar que es el resultado de una mutación aparecida en un devon rex. Las dos razas son muy similares, y sin embargo, se conocen como sphynx sólo los resultados de los acoplamientos entre sphynx. Las uniones entre sphynx y devon rex, efectuadas sobre todo en Estados Unidos, dan lo que se denominan variantes.
De aspecto delicado a primera vista, el sphynx tiende ser sano, musculoso y robusto, con algunas debilidades obvias. Debido a su particularidad, el sphynx debe vivir en ambientes cálidos y secos, aunque gracias a una espesa capa de grasa subcutánea, no está totalmente privado de protección frente a la intemperie. Además, para poder compensar la continua dispersión de calor debido a la falta de pelo, el sphynx tiene una temperatura interna más alta de lo normal. Es también propenso a padecer insolaciones al carecer de la protección normal de la piel. Suelen ser notablemente más sociables que los gatos "normales"
Los gatos de sphynx no son hipoalérgicos, Sin embargo, como no dejan pelo en los muebles o en la ropa, tienden a ser más higiénicos, y por lo tanto menos molesto a dueños no demasiado alérgicos.