Enfermedad parasitaria, originada por protozoos que produce síntomas de resfriado y que se puede contagiar al hombre, sobre todo en personas inmunodeficientes y, mujeres embarazas. El gato se infecta por ingestión de parásitos enquistados, que están presentes en los tejidos de los huéspedes intermediarios (carne mal cocida, roedores, aves). Éstos se reproducen en el intestino del gato y los huevos se eliminan por materia fecal, durante 1 o 2 semanas una sola vez en su vida.
Tratamiento: la mejor prevención es limpiar el comdero del gato provisto de guantes al menos una vez al día con un producto que lleve amoníaco y no darle al gato vísceras crudas ni leche sin cocer. El hombre puede coger la Toxoplasmosis comiendo verduras mal lavadas o vísceras y carne poco cocinadas.