Enfermedad altamente contagiosa, que ataca principalmente las vías respiratorias altas de los gatos (nariz y tráquea). Las principales vías de infección son el contacto directo con las secreciones de un gato infectado (saliva, orina, secresiones nasales).
Síntomas: congestión nasal y secreciones excesivas por nariz y ojo, toses, estornudos, fiebre, úlceras en las mucosas de la boca, falta de apetito.
Tratamiento: se cura sola después de cinco a siete días de haberse manifestado