Enfermedad vírica, infecciosa y contagiosa que se transmite por contacto directo; pelo, piel, secreciones e incluso a través de la placenta o leche materna. Puede contagiarla a otros gatos antes de que desarrolle los primeros síntomas. Se detecta mediante un análisis de sangre. Produce inmunodeficiencia y enfermedad neoplásica (tumores), y afectand sobre todo al sistema linfático y hemático.
Síntomas: malestar general, pérdida de peso y fiebre, aumento del tamaño de los ganglios, en la forma no tumoral la inmunodeficiencia produce infecciones sobre todo en el sistema respiratorio; toses, conjuntivitis y gingivitis crónicas, infecciones renales, etc.
Tratamiento: en las formas tumorales se puede realizar una biopsia o citología del tumor, en las no tumorales, el veterinario realizará analíticas, que se pueden hacer en sangre o saliva, y nos aconsejará evaluando el estado del gato.