Enfermedad que se ha cobrado miles de vidas humanas en el mundo, todavía no ha podido erradicarse por la gran cantidad de animales callejeros sin vacunar y que constituyen un foco de infección. La principal vía de transmisión es por la mordida profunda de un animal infectado, a través de la saliva que queda en la herida. Otra forma de contagio es el consumo de carne de animales muertos e infectados no cocidos.
Síntomas: empiezan a notarse entre dos y ocho semanas después de cualquiera de estos incidentes, una vez que el virus se ha incubado. No obstante se empieza a manifestar fiebre, reflejos lentos,y si ha sido por una morderura, se lamerá constantemente la herida. Después de esta fase más o menos tranquila, empieza a notarse cambios de en comportamiento; irritabilidad, inquietud, ladridos, agresión por episodios, ataques a objetos inanimados, se rascan exageradamente, maullidos inexplicables, miedo a la luz. En la última fase se desarrolla parálisis, primero ataca a la extremidad mordida, luego la faringe, siguen problemas para respirar y parálisis de la mandíbula que se verá caída, y provocará exceso de salivación.
Tratamiento: no hay tratamiento posible, tendrá que ser sacrificado por las autoridades de la Secretaría de Salud.